Columnas Internacional Nacional Estatales Radio Jueves, 09 de Septiembre de 2010 ¡ Haznos tu página de inicio ! ¡ Ponte en contacto con nosotros ! ¡ Agréganos a tus Favoritos ! ¡ Imprimir Página ! ¡ Canal RSS Política al Día !   RSS
Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro

El que ya bailó, que se siente
29/07/2010
Imprime esta nota Envía esta nota

Una buena señal -a mi juicio- que ha enviado el nuevo gobernador Javier Duarte de Ochoa es su declaración, confirmada ya por los hechos, de que su gabinete contará con los mejores perfiles de mujeres y hombres capaces y profesionales. Leí en el diario Imagen de Veracruz del domingo pasado que el cordobés expresó: "No va haber ningún hombre y ninguna mujer que no tenga la capacidad, que no tenga el talento, que no tenga la preparación para estar en un cargo en donde pueda servir al pueblo veracruzano".

Los primeros dos nombramientos para el periodo de transición que ha anunciado lo muestran congruente: quién duda de que Tomás Ruiz González reúne el mejor perfil para la empresa que se le ha encargado como coordinador del equipo de transición, así como de que su responsable de prensa y comunicación social Gina Domínguez Colío es periodista de carrera, es decir, que conoce su área, seguramente enriquecida por su experiencia en la campaña. Es importante subrayar que para el periodo de transición, dado que una vez que fue declarado Gobernador Electo ha repetido que los nombres de quienes serán sus colaboradores a partir del 1º de diciembre los dará a conocer a las ocho de la noche del día 30 de noviembre y que hasta el momento "el único cargo asegurado es el de Javier Duarte de Ochoa, Gobernador Electo del Estado de Veracruz" y que "todo puede pasar, de aquí al 30 nadie tiene asegurado nada". Aun así sean ahora sólo de transición, con las primeras dos designaciones dejó  constancia de dos hechos incontrovertibles y que le imponen ya un sello a la futura administración: la inclusión y el género, porque el primer designado no es priista y la segunda es mujer, algo que nunca antes había ocurrido.

Bien, a juicio mío, que Duarte presente caras y nombres nuevos, porque está respondiendo a una exigencia ciudadana que demanda cambios. Un dicho yucateco dice que el que ya bailó, que se siente, y hoy es más aplicable que nunca y además urgente que quienes están en la actual administración lo entiendan y se lo autoapliquen, porque he leído que algunos han usado de sus soltadores en la prensa para tratar de influir, de presionar, a fin de repetir, creando la idea de que son indispensables.

Flaco favor le hacen al actual gobernador pero también a su sucesor con pretender y empeñarse en seguir en el cargo. La continuidad de cualquiera sólo propiciaría críticas al Ejecutivo que se va, al que acusarían de pretender seguir gobernando, ejerciendo el poder y de querer anular al nuevo gobernante. Y del nuevo dirían que no sabe o no puede tomar decisión propia, que se deja manipular, que no es el que manda ni gobierna, que no tiene capacidad y que le impusieron parte del gabinete. Sólo una excepción cabría, por las características propias de las circunstancias actuales del país: la del general Sergio López Esquer, secretario de Seguridad Pública, que, quiérase o no, es una posición de la Secretaría de la Defensa, a la que se consultaría y podría ratificar dado el excelente trabajo que ha realizado su representante, a menos, claro está, que decidiera también darle la oportunidad a otro elemento.

Pienso que para el estado es

sano un renuevo, un refresco, que si se optara por los mismos, el nuevo gobernador -y con él el sistema priista- correría el riesgo de ser acusado de no tener visión, de no ver la riqueza humana que tiene Veracruz, tanto en el estado como fuera de él, y de no querer ni saber cómo aprovecharla.

Sin duda hay personas con mucha experiencia, experiencia buena y mala, y se debe aprovechar a los mejores pero en otros cargos. Un líder cañero de Hueyapan de Ocampo al que conocí en mis inicios como reportero, el señor Fermín J. Cazarín -padre por cierto del abogado y notario público Manlio Fabio Casarín Navarrete, también ex director de la Facultad de Derecho- solía repetir que nunca hay que estacionarse con los mismos hombres, pero tampoco hay que tirar por la borda a los de experiencia ya probada, a lo que yo añadiría, a los honestos y honrados ya también probados, que los hay.

Pero deben ser nuevos los secretarios de despacho y los que ya bailaron, como dicen los yucatecos, se deben sentar e incluso irse con la satisfacción del deber cumplido -los que hayan cumplido-, de haber tenido y ejercitado el poder, si es posible de haberlo disfrutado e incluso -no se podría descartar algún caso- hasta de haber abusado de él.

Javier Duarte ofrece los mejores perfiles y en eso interpreta muy bien el sentir ciudadano. Los veracruzanos esperan gente capaz y experta en cada ramo, que no sean  todólogos, aprendices o expertos en todo y buenos para nada, que fue un terrible vicio que practicaron los gobiernos del viejo PRI, en parte una de las causas que llevó a ese partido a perder la Presidencia de la República y que los panistas ofrecieron corregir y acabar con ello y resultaron igual o peores.

El nuevo gobernador está ante la responsabilidad pero también ante la oportunidad histórica de dar un golpe de timón que acabe con todo ello, de decir a los veracruzanos, tanto a los que votaron por él como a los que no, que el cambio va en serio y será efectivo. Eso, por lo demás, lo fortalecería ante quienes no lo vieron como la mejor opción y votaron por otros, pero también, de paso, ayudaría a la causa y fortaleza de su partido de cara a las futuras elecciones, pues renovaría y fortalecería la confianza en los hombres priistas en el gobierno.

Javier Duarte es joven y por lo mismo no tiene los mismos compromisos con que habría llegado al cargo una persona mayor. Tiene que hacer valer esa condición, pero, además, tiene que honrar a su generación y a las nuevas generaciones, demostrar que la juventud no es ningún impedimento para las más altas responsabilidades y que, querámoslo o no, el futuro es de los jóvenes.

Se espera que el martes 30 de noviembre conozcamos la identidad de quienes lo acompañarán en el nuevo gobierno, priistas y no priistas valiosos, con el mejor perfil y la mejor imagen. Si sigue por el buen camino sobre el que ha dado ya los primeros pasos estará honrando a su maestro -qué responsabilidad tienen en ese sentido de no defraudarlo ni de exponerlo ante el escenario político de la nación- Fidel Herrera Beltrán.

Regresar a la página principal Ver historial
COMENTA ESTA NOTA

En Política al Día nos interesa tu comentario, es por eso que creamos este espacio para tí. Aquellos mensajes que contengan un contenido vulgar, difamatorio u ofensivo, serán eliminados por el administrador del sitio. Leer normas y políticas

Las opiniones publicadas en este Portal son responsabilidad del autor respectivo y no necesariamente reflejan el pensamiento ni del editor ni del grupo por él representado.
www.politicaaldia.com
Todos los Derechos Reservados 2010
Página diseñada para Internet Explorer / Resolución 1024x768