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| Fidel y Duarte concuerdan. |
| 28/07/2010 |
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| Los tristes días de Jorge Carvallo Delfín al frente del CDE del PRI están por terminar, pero no así su polémica carrera política, la que parece estar lacrada, sellada y adosada cual rémora viva a Fidel Herrera Beltrán. Así que mientras éste le siga teniendo la ley como hasta ahora, no habrá rechazo, encuestas, grillas, ni acusaciones políticas que lo alejen del cuenqueño y de sus confianzas. Por lo pronto, y mientras Fidel sea Gobernador y mientras se define su futuro en la política nacional, el siguiente despacho de Carvallo Delfín será la Presidencia de la Junta de Coordinación Política de la LXII Legislatura del Congreso del Estado de Veracruz.
Hasta ahora, filtradores a sueldo se han encargado de poner en las mesas de cafés cuatro nombres para suceder al profesor Fernando González Arroyo en la próxima Legislatura. Se ha dicho que aparte de Jorge Carvallo, hay tres fuertes prospectos como Flavino Ríos Alvarado, Eduardo Andrade Sánchez y Américo Zúñiga Martínez, pero la verdad es que ninguno de ellos ha demostrado gozar de la confianza plena de Fidel Herrera.
Flavino Ríos, es un político de primera fila pero no en la de Fidel sino en la de Miguel Alemán y en la de Carlos Brito Gómez, por lo que, dicen, la próxima no será su Legislatura. Eduardo Andrade Sánchez, no carece de experiencia y confianza, pero no está facultado estatutariamente para ocupar el cargo. Y en el caso de Américo Zúñiga Martínez, si bien se dice y se habla de que existe un compromiso de lavandería, no necesariamente estos ofrecimientos tienen por qué cumplirse literalmente.
En el caso de Américo Zúñiga Martínez ha quedado claro que existen fuertes intereses en el equipo joven de Fidel que procurarán darle espacio pero no lo dejarán que rebase. Américo tendrá que luchar y demostrar de qué madera está hecho antes de poder crecer. Queda claro que los apoyos políticos de su padre cada vez serán menos eficaces y necesitará hacer su propio capital político. Américo tendrá que luchar contra envidias gratuitas que germinan a su alrededor y que por lo pronto influyeron para que Elízabeth Morales le quitara, en la raya, lo que ya era suyo: la candidatura del PRI a la alcaldía de Xalapa.
Sin embargo, después de la excelente gestión que realizó como titular de la Secretaría del Trabajo, Previsión Social y Productividad en el sexenio que termina, se le ubicará con toda seguridad como Presidente de la Mesa Directiva por uno o los años que se pueda, lo que dependerá del poder político que alcance a tener el PRI para negociar el formato con el que ha venido |
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operando el Congreso hasta ahora.
En ese tenor de cambios, todo quedará dispuesto para que Héctor Yunes Landa pase a ocupar la Presidencia del Comité Estatal del PRI. Se sabe de buena fuente que existe ya el acuerdo entre el actual Gobernador Fidel Herrera Beltrán, el electo Javier Duarte de Ochoa, Héctor Yunes Landa y el CEN del PRI, para que así suceda.
Pero, ¿cuál es el atractivo del PRI cuando ya han pasado las elecciones internas más importantes? ¿Por qué al PRI tiene que ir un político de las máximas confianzas de Fidel Herrera y desde luego de Javier Duarte de Ochoa, para la operación?
Lo que viene es vital para el priísmo estatal. Héctor Yunes Landa tendrá la responsabilidad de ganar la parte de gobiernos municipales más importantes, quizá que las propias presidencias municipales. Se trata de los cambios en las agencias municipales por las que compiten todos los partidos políticos y son las células de gobierno más importantes por ser las que mantienen el contacto directo con la población y, desde luego, con los votos. Además, tendrá también el encargo de armar la estructura de a pié del partido como son las seccionales y los comités municipales del PRI.
El ganar el control de las agencias municipales y lograr una buena integración con gente experimentada, representativa y leal en los seccionales y comités municipales del PRI es una garantía y excelente activo político para el nuevo dirigente estatal y desde luego una plataforma real para ganar el Estado para el PRI en el 2012.
Hay que recordar que el no darle el valor real a esas micro estructuras del partido, fue un factor de peso muy importante para los camotes que se le armaron a Jorge Carvallo en las municipales. No pudo, o ni siquiera lo supo, pero el no tener el control de esas estructuras le significó a Carvallo pasar a la historia como el máximo perdedor de alcaldías, desplazando de ese deshonroso lugar a Miguel Ángel Yunes Linares y Amadeo Flores Espinosa.
Conocedor como es, Héctor Yunes Landa, habrá de proponer al Consejo Político del PRI la renovación inmediata de los líderes de los sectores. Se necesita sangre experimentada, gente que conozca las entrañas de la estructura. Las fuerzas sectoriales están enmohecidas y atrofiadas. La estructura campesina, la de los obreros y la popular parece que no existieran.
Héctor Yunes Landa deberá ir al encuentro de la clase política marginada, de los priístas ofendidos, de los priístas lastimados. Debe despertar al priísmo, pues si bien es cierto que acaban de ganar la madre de todas las batallas, lo que viene en el 2012 será peor.
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