Línea Caliente.
Edgar Hernández.
 

Otras entradas
2017-09-22 / ¡Sismo bendito!, deja obsoletos a los políticos
2017-09-19 / Pepe Yunes, el equipo
2017-09-18 / El elegido
2017-09-15 / Veracruz, en quiebra y bajo el imperio del hampa
2017-09-11 / Yunes Linares ¿Adivina, adivinador..?
2017-09-10 / Cirilazo, hablando de mujeres y traiciones…
2017-09-08 / Yunes Linares, la grosería ante la sabiduría del ignorante
2017-09-05 / Mussio Cárdenas, ¡Alto a la criminalidad!
2017-09-04 / ¡Les tengo una buena y una mala!
2017-09-03 / La “Corriente Crítica” del PRI con Pepe Yunes
 
.
Miguel Angel Yunes, el terremoto veracruzano
2017-09-25

En parangón a los repetidos sismos que en días pasados sacudieron a la ciudad de México y cinco entidades del país, la estructura institucional del gobierno de Veracruz quedó bajo escombros. 


500 mil en pobreza extrema se sumaron a la parálisis, la devastación detuvo al sector productivo, la inseguridad y el crimen se apoderaron de la plaza, la relación prensa estado quedó en agonía, y ya se observan claros síntomas de corrupción.


Al igual que a Javier Duarte, a Miguel Angel Yunes Linares su gobierno se le colapsó.


Acaso no pudo, no quiso o no supo, pero el punto es que Veracruz hoy vive la peor crisis de un efímero mandato producto del rechazo al estilo de gobernar y el incumplimiento de compromisos pactados con las mayorías.


La última encuesta que publica el célebre Místico da cuenta que el portal SDP difundió una evaluación de los gobernadores del país que muestran a Miguel Angel Yunes con un nivel de aprobación de apenas 28.4% de la población, al corte del pasado julio.


“¡Son unos ignorantes!”


Ha respondido a sus defenestradores, a sus críticos periodísticos, a los empresarios, a los legisladores, a los presidentes municipales… y a todos los que no piensan como él.


Es la frase favorita del gobernante con la que ha calificado a los periodistas desde que asumió el suspiro cargo que detenta. 


Así responde a quienes no lo entienden. A los que no le aplauden. A los que no le reconocen su incansable tarea. A los que no se enteraron de sus grandes decisiones en materia alimentaria, de obra pública, asistencia sanitaria y protección al medio ambiente.


El pleito de calificar a todo el que se le atraviesa de “ignorante” se complementó con esa malhadada “percepción”, a la cual dio una singular definición, ligando sus asertos a la “impericia” de los informadores y moderadores de opinión. 


Así, un buen día se le ocurrió declarar que los periodistas escribían y decían tonterías y babosadas; otro que no lo reconocían porque no hay convenios y otro más, de parte de sus corifeos que no bajan al gremio de vendidos, amenaza incluida con meter a la cárcel a aquellos “plumíferos rojos” que publiquen ¡sin presentar pruebas!


“¡Son unos ignorantes!”


Calificó al sector empresarial que exigía con justeza el pago de sus adeudos que estima alcanzan los 11 mil millones de pesos. 


A ellos no solo les endilgó el calificativo de ignorantes, sino que los amenazó con meterlos a la cárcel si insistían en sus “falsos” reclamos.


La realidad es que el sector empresarial –una parte ya abandonó Veracruz ante el desdén gubernamental- lleva nueve meses reclamando la justa atención y pago, soportando incluso las humillaciones de la Secretaría de Finanzas que los acusa de ser “empresas fantasma”  despareciendo al mismo tiempo fideicomisos como el del 3% destinado al pago de deudas.


“¡Es un ignorante!”


Le dijo a través de un mozo, quesque responsable de las Finanzas de Veracruz, al senador José Francisco Yunes Zorrilla, presidente de la Comisión de Hacienda del Senado de la República por el solo hecho de pedir una explicación sobre el destino de ocho mil millones de pesos sospechosamente cambiados de una cuenta a otra, una ilegalidad que en el Duartismo se llamó “Licuadora”.


El gobierno de Yunes Linares acusó al legislador –que si algo sabe es de economía- de “cómplice” de la corrupción del gobierno de Duarte y le pidió a una jefa de departamento de cuarta categoría de Sefiplan le diera “unas lecciones” al Senador sobre el manejo “honorable y transparente” de las finanzas.


Yunes Zorrilla, sin embargo, ha respondido con guante blanco. 


Acaba de anunciar que Veracruz para 2018 tendrá un presupuesto que alcanzará los 105 mil millones de pesos, 3% más que el año que corre.


“¡Son unos ignorantes!”


 Así calificó el recio mandatario de agrio carácter, a los alcaldes que se atrevieron -que digo atrevieron, que osaron recordar sus pagos atrasados por concepto de participaciones federales-. 


“Son unos ignorantes… y desvergonzados”, agregó luego de instarlos a “leer la Constitución”


Esto último creo que no lo han hecho estos pobres 47 alcaldes regañados encabezados por el de Xalapa Américo Zúñiga, ya que siguen reclamando 4 mil millones de pesos no entregados.


“¡Son unos ignorantes!”


Es la frase favorita de Yunes misma que, desde luego, tiene finos aderezos como los que le ha gritado a Andrés Manuel López Obrador: “No le saques, lagarto”, “Ladrón”, “Tocadiscos”, “Desequilibrado Mental” “Bocón” y “Viejo Guango”.


“¡Son unos ignorantes!”


O mejor dicho “¿por qué hay tanta ignorancia?, espetó Yunes Linares cuando fue cuestionado si estaba preparado para responder a los abogados de Javier Duarte de Ochoa, sobre lazos con la farmacéutica “El Globo”, relacionada con el desvío de recursos públicos. 


“Es increíble la ignorancia del señor defensor de Duarte, el abogado Marco Antonio del Toro, quien lo primero que debiera de decir es de dónde le pagan, cuánto le pagan, cómo le pagan, porque evidentemente le paga Duarte con dinero que se robó de los veracruzanos” refutó el pasado 24 de julio al ser relacionado con asuntos de corrupción.


Muchos más ejemplos de la palabreja “ignorancia” podrían complementar este artículo, los citados, sin embargo, marcan el tono del nuevo lenguaje político puesto de moda por el gobernador que en los hechos se muestra cada día más altanero y respondón; más nervioso y apresurado por quemar todos los cartuchos que le quedan.


Luego de no poder llevar a la cárcel a Duarte –la PGR y el gobierno federal lo hicieron-, de no poder encarcelar a los grandes pillos del pasado reciente, de no poder cumplir compromisos básicos de seguridad y empleo, de no poder someter a la prensa y tener a la ciudadanía en contra, arroja su última carta: Fidel Herrera, un gladiador de su talla, de su misma estirpe, un ex amigo y aliado con el cual entrará en una guerra prolongada.


El factor tiempo, sin embargo, es hoy su peor enemigo.


Tiempo al tiempo.


*Premio Nacional de Periodismo

 
Regresar a la Página Principal
Aviso de Privacidad
 
Comentarios
 
En Política al Día nos interesa tu comentario, es por eso que creamos este espacio para tí. Aquellos mensajes que contengan un contenido vulgar, difamatorio u ofensivo, serán eliminados por el administrador del sitio. Leer normas y políticas