Especiales PAD

Tercera llamada, ter Comenzamos
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2010-09-26 - 16:37:43 /
Loló Navarro ha mantenido entre jarochos la cultura teatral por más de 40 años


Al ritmo cadencioso de una marimba en los portales de una mañana calurosa, llegó puntual Loló Navarro a la cita para esta entrevista. Despacio de caminar pero segura de sus pisadas, como cuando entra al escenario. Ella es la popular "Nana Goya", icono de la cultura teatral porteña, vigente por más de 40 años.


El bullicioso Gran Café del Portal -otra añeja tradición jarocha- es ahora el escenario momentáneo donde la conocida actriz posó a los flashazos del fotógrafo Ernesto Viveros Lazcano, en el mismo sitio donde la guarachera mayor cubana, Celia Cruz (QEPD) grabó el promocional para la azúcar veracruzana, invitada por el gobernador Miguel Alemán Velazco.   


Con más de 80 años a cuestas, Loló no se ha dormido en sus laureles. Sigue actual, tan activa como en otros tiempos, luego de la exitosa puesta en escena en la primera quincena de este patriótico mes de "Los héroes del día siguiente", obra de Irineo Paz escrita en 1857.


 "La idea era transportar mágicamente al público a la turbulenta época política que vivió México en los albores de nuestra independencia. concretamente de 1821 a 1850, durante el gobierno sucesivo del general veracruzano Antonio López de Santa Anna.


 "Presentes en forma artística, quisimos dar testimonio de nuestra esencia de mexicanos, presentando este espectáculo que enmarca nuestra realidad histórica.


 "Consientes de nuestro compromiso con la sociedad, elegimos esta obra con el fin de unirnos a los trabajos nacionales y estatales de los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución", agregaron Loló y Carlos Arturo Corona, actual titular del Taller Municipal de Teatro (TMT)  del puerto jarocho.


Como directora general de esta obra -responsabilidad que compartió con Carlos Arturo como director de escena- Loló checó cada ensayo, ora tras bambalinas, ora desde "las diablas".


Con profesionalismo y experimentado ojo crítico, Loló suele cuidar los detalles del vestuario, el maquillaje, los diálogos de actrices y actores, el mobiliario y hasta la música de fondo.


'Los héroes del día siguiente' se escenificó del 6 al 11 de este septiembre en el Centro Veracruzano de las Artes (CEVART) con un precio simbólico de entrada de 30 pesos, "para que el teatro, la cultura, no siga siendo elitista, sino accesible a otros estratos sociales, al pueblo", recalcó Loló.    


No a Laura Bozzo; sí a Mel Gibson


Enmarcada por su tradicional pañoleta en la cabeza, azul haciendo juego con el color de su vaporosa falta larga y sus chancletas tejidas a mano, Loló frunce el seño al recordar el contrato que rechazó a la conductora televisiva Laura Bozzo, "porque quería que hiciera comentarios de cosas escabrosas para su programa "Laura de América"


 "Cómo crees me iba yo a prestar a hablar mal de mis paisanos, de gente que conozco y aprecio. Por eso le dije que no. Además, esa pinche vieja ni siquiera es mexicana.


 "Después, supe que tampoco le permitieron que entrara a filmar en algunos penales veracruzanos a gente procesada por homicidios, violaciones y otros hechos violentos.


 "En cambio, cuando los agentes de Mel Gibson me buscaron para ofrecerme un pequeño papel en la filmación de su película en el antiguo penal de Allende, por supuesto que acepté gustosa esa deferencia".


Al respecto, la actriz recuerda haber filmado cintas en Tlacotalpan y en la ciudad de México, bajo la dirección de Luis Alcoriza y Eugenio Retes, entre otros destacados cineastas.      


De esa filmografía están "Dama de la noche", "Estación ardiente", "Ruby Cairo", "El caza talentos", "Hotel Colonial" y varias exitosas telenovelas.


40 años de buen teatro porteño


Con los recuerdos a flor de piel y el brillo en los ojos al evocar el pasado, Loló rememora con facilidad el nacimiento del TMT en la administración del alcalde Mario Vargas Saldaña, casi al final de la década de 1960.


 "Esto fue en medio del barullo de los preparativos para la recepción del fuego olímpico, que llegó en barco a Veracruz para después ser llevado en relevos hasta el estadio "México 68". En acuerdo de cabildo, el ayuntamiento porteño aceptó dar patrocinio a nuestro taller.


 "La siguiente administración, con Juan Maldonado Pereda como alcalde, nos siguió apoyando aunque no lo suficiente por lo que desde entonces, sin ningún regateo de mi parte he aportado una parte de mis ingresos para continuar con el sostenimiento del taller.


 "Años después, el primer alcalde panista que tuvimos, Roberto Bueno Campos, continuó patrocinando al Taller porque como músico profesional que es, tiene sensibilidad artística.


 "Igual nos pasó con otro presidente municipal del PAN, Francisco Ávila Camberos, profesionista culto que sabe apreciar las artes y que hasta donde pudo,  nos dio apoyos.


 "Los demás alcaldes, panistas y priístas, han escatimado recursos económicos para impulsar nuestras actividades teatrales.  


 "Ahora, sólo esperamos que la próxima alcaldesa Carolina Gudiño Corro, con otra visión de género nos apoye convenientemente. Eso es todo lo que le pediremos como autoridad municipal".  


Obviamente, en su extensa trayectoria profesional, Loló ha tratado y convivido con políticos y funcionarios federales, estatales y municipales de distintos partidos.


 "Todos me han invitado a sus mítines en campañas o reuniones oficiales, pero no asisto para no 'hacerles el caldo gordo'. Me choca que quieran usarme para presumir que son personajes cultos o que apoyan a la cultura teatral".   


Agradecida con Tío Fide; recuerdos de otros gobernadores


 "Yo estoy muy agradecida con el gobernador Fidel Herrera Beltrán, porque siempre ha tenido atenciones conmigo, como cuando tuve un accidente casero en que me lastimé una pierna, él me surtía los medicamentos que necesitaba en mi recuperación.


 "Sin embargo, cuando acudió este año, por la época de Semana Santa a develar una placa en el entreacto de la representación de la Pasión de Cristo, alusiva a los 10 años de montaje escénico, le dije que no aceptaría que me diese un diploma, porque ya no tenía espacio en las paredes de mi casa para colgarlo.


 "Por eso, públicamente me pidió con humildad que lo aceptara, lo cual hice. Pero además, se quedó a ver toda la función, que dura como dos horas. Eso me complajo bastante". 


Entresacado del amplio baúl de sus añoranzas, Loló también comentó que otro gobernador de buen recuerdo fue Fernando Gutiérrez Barrios, quien en su administración creó el Instituto Veracruzano de Cultura (IVEC) propuesto por la maestra Ida Rodríguez Prampolini.


 "Esta es la mejor herencia cultural que nos dejó don Fernando. En cambio, el ex gobernador Agustín Acosta Lagunes quería convertir ese inmueble donde ahora está el IVEC -el antiguo Hospital Civil 'Aquiles Serdán' construido en el siglo 18 para convento de los monjes betlehemitas- en una gran biblioteca, la más grande de América Latina".


Luego, la actriz acepta su relación amistosa con el gobernador electo Javier Duarte de Ochoa. "Más bien, soy amiga de unos familiares suyos, pues como es sabido, su papá tuvo aquí una ferretería.


 "Durante su campaña, estando yo sentada en el malecón, Javier acudió muy formal a saludarme. Incluso, en lo sucesivo la relación ha seguido a través de nuestra mutua amiga Leticia Perlasca Núñez.


 "Por cierto, déjame presumirte que Lety es egresada de nuestro Taller Municipal de Teatro, lo mismo que el ahora reconocido actor cinematográfico Ausencio Cruz, quien por cierto recientemente montó en México el espectáculo 'Recordando a Tin Tan', en homenaje al finado comediante Germán Valdez".


Actualmente, poco apoyo a la cultura


Una de las quejas de Loló, externada con la franqueza que la caracteriza, es que "ha clamado ante oídos sordos" para que el ayuntamiento porteño facilite un vehículo que sirva como transporte de personal; que deje cerca de sus domicilios a técnicos y actores, mujeres y hombres, al final de los ensayos o puestas en escena.


 "Es que usualmente terminamos tarde, entre 10 u 11 de la noche y a esas horas suspende o espacia su servicio el transporte urbano hacia algunas colonias o fraccionamientos alejados.


 "Es gente de pocos recursos, generalmente estudiantes o empleados de comercio u oficinas, que no tienen para pagar un taxi o porque se vuelven peligrosos los rumbos de donde proceden y para qué exponerlos a que sean víctimas de robos, golpizas, raptos u otros actos delictivos.


 "Cuando puede, Carlos Arturo los lleva a sus casas, apretujados los que caben en su carro; pero eso no es siempre, ni lo adecuado. 


 "Además, aquí nadie cobra; todo se hace por amor al arte y bastante se les agradece su buena disposición. La entrada de taquilla se reinvierte en la compra de equipo, vestuario, maquillaje, accesorios, bisutería y hasta para pagar los carteles publicitarios.


 "Otra de mis aspiraciones es algún día conseguir una carpa para llevar el teatro trashumante a todas las colonias y comunidades del municipio porque, insisto, la cultura no debe ser elitista, sino popular.


 "Ahora en el puerto está trabajando una asociación de gente adinerada para impulsar diversas actividades culturales. Qué bueno, pero el teatro popular, como es nuestro caso, necesita llegar a otros niveles sociales.


 "Nosotros cada año montamos obras serias, clásicas, con mensaje como La Pasión, en la época de Cuaresma; seguimos, como en este caso, con temas patrióticos; luego, don Juan Tenorio, por Todos Santos y terminamos con las clásicas pastorelas, en pleno diciembre".


Por cierto, se recuerda la temporada en Loló alternó en una pastorela con el gran comediante orizabeño Héctor Lechuga y los actores profesionales del grupo 'Non Pelustra'.  


 "Hemos utilizado diversos escenarios, medianos o pequeños en cupo, con precios accesibles. Por eso, les he dicho a los alcaldes que cuando me muera, no me vayan a hacer ningún homenaje en el Teatro Clavijero.  Los reconocimientos se le deben hacer a uno cuando todavía vive. Después, ya para qué".


Al respecto, Loló evoca -con ojos humedecidos por el recuerdo- la época en que el edificio neoclàsico construido en 1852 y que albergó durante varios años al Hospicio Zamora, fue habilitado en 1970 como Museo de la Ciudad, cuyo primer director fue el escritor Juan Vicente Melo.


 "Con su amplio bagaje cultural, Juan Vicente dio cabida en diversas actividades a los artistas del puerto, cuando todavía no existía el IVEC. Incluso, en algunas ocasiones el cabrón se insubordinó a las autoridades municipales para evitar que este céntrico espacio se alquilara para otros usos.


 "Por ejemplo, la vez en que desde la tarde se acostó en el portón de la entrada para impedir que gente adinerada hiciera ahí una fiesta particular. Obviamente, se suspendió el festejo. Con esta muestra, Juan Vicente dio al Museo de la Ciudad el respeto y dignidad que se merecen".


Loló también rememora la época en que era invitada a Xalapa para actuar en obras clásicas del teatro español, en lo que entonces se conocía como 'La Casa del Puente', lugar patrocinado por la Universidad Veracruzana para representaciones artísticas de calidad, en el antiguo barrio de Xallitic.


En esas andanzas, Loló reforzó su amistad con rectores como Fernando Salmerón Roiz, Fernando García Barna, Roberto Bravo Garzón y otros que durante su gestión dieron gran impulso a la cultura veracruzana.


También de esos años data su amistad con intelectuales, como Miguel Vèlez Arceo, Dagoberto Guillaumìn y Lorenzo Arduengo, ya fallecidos, así como con la inquieta abogada y comunicadora Marcela prado Revueltas y el poeta papanteco Carlos Juan Islas.


Reconocida como "La Nana Goya", por comercial en TV 


Ya muy conocida por los porteños, creció la fama popular de Loló por un  comercial televisivo que filmó para el ahora fusionado Banco Inverlat (que dio lugar al Scotiabank) donde el personaje "La Nana Goya" enumeraba con ejemplos familiares las ventajas que brindaba esa institución crediticia y de ahorro, el cual remataba con la frase: "Pero esa, es otra historia".


Incluso, un periódico capitalino hizo a mediados de la década de 1990 una parodia chusca de ese comercial, mediante fotomontajes donde aparecía la Nana Goya refiriéndose a los hermanos Salinas de Gortari:


 "Este es mi niño Raúl, con cuentas bancarias en Suiza, fraudes en Conasupo, apuestas en Las Vegas, amigos en Almoloya. Y este es mi niño Carlos... pero esa, es otra historia"


Con la coquetería que aún la caracteriza, Lolò se disculpó ante nuestro artista de la lente  Viveros por no haberse presentado más arreglada. Incluso, no dudó en pedirle a una chica de la mesa de junto que le prestara su lápiz labial para darse un poco de color en la boca.


Y mientras aspiraba el humo de un cigarrillo, cortesía de los meseros que además le permitieron fumar en un área del café donde no es posible, nos relató la anécdota de la vez cuando se presentó muy arreglada a la cita en la oficina de un productor en México.


Tras una espera prudente en la antesala, una amiga la fue a saludar y al preguntarle qué hacía ahí, le respondió que esperando al productor. "Pero si ya se marchó" "¿Cómo?" Y es que iba yo tan arreglada, que no me reconoció al salir.


 "Desde entonces, prefiero la sencillez en el vestir, acorde a mi manera de ser. Nada de artificios, nada de glamour".


Luego, la actriz nos comentó que vive en Guerrero, "la antigua calle de las putas porteñas, aunque ellas estaban por el rumbo del mercado 'Unidad Veracruzana' y mi casa está casi esquina con Mario Molina, varias cuadras hacia el centro.


 "Yo nací en Tlalixcoyan, aunque mi papá Josè Navarro Arias era de Jalisco. Mi mamá Carmen Ronquillo era tlalixcoyana, paisana del compositor Lorenzo Barcelata, quien cuando era soltera le hizo la canción "Carmen" y a mi tía María Elena, otra con su nombre que fue la que comercialmente 'pegó'.  


 "En la década de 1940 en pleno auge artístico del músico poeta Agustín Lara y su intérprete sin par  Toña -la Negra- Peregrino, nos trasladamos al puerto para vivir aquí y desde entonces, me siento jarocha".


Para concluir esta entrevista, Loló nos confió otro de sus sueños: Representar teatralmente la vida de mujeres que han destacado por sus actividades, pero que han sido poco reconocidas, como Antonieta Rivas Mercado, la novia del escritor y político José Vasconcelos o la misanteca Digna Ochoa y Plácido, defensora de los derechos humanos.   


 "También me gustaría en noviembre próximo, con motivo del centenario de nuestra Revolución, hacer un montaje teatral de la vida de Lucrecia Toriz, conocida como "La virgen roja de los obreros mexicanos".


Al respecto, nos narra que "en el levantamiento de los trabajadores textileros de Río Blanco, el 7 de enero de 1907, ella luchó junto con otras mujeres obreras, al lado de sus compañeros por lograr mejores condiciones laborales.


 "Y al marchar rumbo a Orizaba, al frente de los huelguistas portando una bandera roja,  fue acribillada junto a los demás de la avanzada por las balas del ejército del dictador Porfirio Díaz.


 "Sin embargo, sus muertes no resultaron estériles. Fueron la semilla que fructificó, a partir de noviembre de 1910, en la revolución mexicana encabezada por Francisco I. Madero y otros patriotas en diversas ciudades del país.


 "Curiosamente, la revolución estalló dos meses después de que el viejo régimen conmemoró con gran pompa, en septiembre de 1910, el centenario de nuestra Independencia.


 "Y luego, el 25 mayo de 1911, el presidente Díaz presentó su renuncia al cargo. Una semana más tarde, junto con su esposa Carmen Romero Rubio y cercanos colaboradores, llegó en tren a nuestro puerto heroico para embarcarse en el vapor alemán 'Ipiranga', rumbo a su autoexilio en París. Pero esa... es otra historia, como decía mi personaje La Nana Goya".

 
 
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