Relato inédito. Ernesto Zedillo se salvó de un helicopterazo el 6 de enero de 1999, al acudir a un acto agrario en Ixhuatlán del Café. En lo que fue la última celebración oficial conmemorativa de la Ley Agraria, expedida en el puerto de Veracruz el 6 de enero de 1915 -durante la residencia temporal del primer jefe constitucionalista de la nación, Venustiano Carranza- el helicóptero que transportaba al presidente Ernesto Zedillo Ponce de León no pudo aterrizar en Ixhuatlán del Café, debido a la espesa niebla invernal.
Para evitar un accidente fatal, los prudentes pilotos sobrevolaron la región (parte del entonces distrito electoral XIII Paso del Macho, conformado por 21 municipios) entre los cuales los más cercanos a Ixhuatlán del Café son Coscomatepec, Huatusco, Zentla, Chocamán, Sochiapa, Tepetlán y Tepatlaxco en la región montañosa central, cuando apenas apuntaban los primeros rayos solares, poco antes de las 8:30 de aquella fría mañana.
Zedillo Ponce de León había llegado al aeropuerto jarocho 'Heriberto Jara Corona' para encabezar la tradicional ceremonia presidencial, como lo institucionalizaron sus antecesores emanados del PRI, partido en el poder desde hacía más de 70 años.
Como es sabido, esta ley agraria tuvo inspiración en los lineamientos de la propuesta de Andrés Molina Enríquez y redactada en Veracruz por Luis Cabrera -colaborador de Carranza- en la cual se concebía al ejido no como un nuevo sistema de tenencia, sino como reparación de una injusticia.
La ley pretendía restablecer el patrimonio territorial de los pueblos despojados y crear nuevas unidades con terrenos colindantes a los pueblos que se expropiarían para el efecto.
Por eso, el recién 'estrenado' gobernador Miguel Alemán Velazco, con apenas 35 días en el cargo, invitó al primer magistrado a un acto agrario que se haría previamente en Ixhuatlán del Café, al cual fuimos convocados también reporteros, corresponsales, fotógrafos y camarógrafos de Xalapa, Córdoba, Orizaba y Veracruz.
En nuestro caso, los comunicadores xalapeños fuimos citados desde las 6:00 de la 'madugada' frente al hotel María Victoria, para estar dos y media horas después en Ixhuatlán del Café, viajando en un autobús turístico.
Por cierto, en nuestra entidad hay tres municipios con igual nombre y para diferenciarlos, uno de ellos es Ixhuatlán de Madero, en la alta huasteca veracruzana, donde nació Heberto Castillo Martínez, fundador del PSUM; Ixhuatlán del Café, en la zona centro e Ixhuatlán del Sureste, colindante con Nanchital de Cárdenas del Río.
Perfectamente abrigados llegamos a los portales ubicados en la cercanía del parque ixhuateco y la explanada del Palacio Municipal, donde se efectuaría la ceremonia al aire libre.
Ya estaban ahí el gobernador y los miembros de su gabinete, entre ellos el odontólogo Ramón Ferrari Pardillo, flamante secretario de Desarrollo Agropecuario, Rural, Pesquero y Alimentario (SEDARPA) quien daría el discurso oficial.
Cuchicheo entre funcionarios y salida rauda de camionetas
En tanto los reporteros -entre ellos Matilde de los Santos Parada, corresponsal de la agencia informativa Notimex en Orizaba- comíamos tamales o pan y bebíamos atole, chocolate o café para mitigar la baja temperatura, vimos de pronto un intenso movimiento, cuchicheo entre los funcionarios y una rauda salida de camionetas oficiales, sin saber nosotros qué estaba pasando.
Luego, por los altavoces se informó a los desmañanados concurrentes que la ceremonia quedaba cancelada y que debido a la rigidez de la agenda presidencial, apenas quedaba tiempo para estar a las once de la mañana en la explanada del Faro Carranza, en Veracruz.
En esa época yo escribía en el semanario Negocios de Veracruz (donde entre otras colaboraciones empecé a redactar el espacio 'Los Reporteros somos Noticia') fundado el 13 de junio de 1998 por el periodista de Coatzacoalcos, Fausto Fernández Ponte (QEPD) con el apoyo publicitario de su amigo y ex colega en Excélsior, Miguel López Azuara, vocero del gobernador Patricio Chirinos Calero.
Dada la familiaridad de Fernández Ponte con Alemán Velazco (porque el papá de Fausto fue primo hermano de la abuela Tomasa Valdés viuda de Alemán) se auguró que el columnista de 'Asimetrías' podría ser el próximo jefe de Prensa gubernamental, perfilándose un halagüeño futuro para su publicación semanal y para su sobrino Othón González Ruiz, posterior directivo de la empresa multimedia El Golfo Info. Sin embargo, las cosas sucedieron de otra manera.
Como regalo de Reyes, Zedillo llegó perdido a la Colonia Manuel González
Desde el espacio, cerrado por espesas nubes, los experimentados helicopteristas de la Presidencia de la República alcanzaron a ver un claro y por ahí descendieron en un desconocido campo de futbol, entre la polvareda levantada por las hélices, la gritería de los alborozados chiquillos y los ladridos de los perros, sorprendidos por el ruido.
Al descender, lo primero que hizo el presidente Zedillo fue preguntar a los vecinos en dónde estaba, a lo que respetuosos le contestaron que en la colonia Manuel González, del municipio de Zentla, conformada mayormente por familias dedicadas a la agricultura y a la ganadería, descendientes de inmigrantes italianos llegados a Veracruz casi a finales del siglo XIX
Fue precisamente el presidente Manuel González, héroe militar de la guerra de Reforma, quien durante su administración -de 1880 al 84- dio facilidades para que los italianos y franceses que lo solicitaran, pudieran llegar a nuestro país a formar nuevos núcleos de población.
En agradecimiento, los que se quedaron en el centro veracruzano llamaron a su comunidad 'Colonia Manuel González', en tanto otros prefirieron la ribera del río Tecolutla -para afincarse en Gutiérrez Zamora- nombrada así como muestra de gratitud al gobernador veracruzano que los dotó de tierras fértiles.
Otras familias francesas e italianas poblaron lugares aledaños al río Bobos, como el hoy municipio de San Rafael y la comunidad de Jicaltepec, cercana a Nautla.
Luego de este aterrizaje emergente del presidente Zedillo, el alcalde de Zentla se comunicó con su homólogo del cercano Ixhuatlán del Café, quien de inmediato informó al gobernador Miguel Alemán y a su comitiva para que se trasladaran a Manuel González a recibir extraoficial y tardíamente al primer mandatario, al que encontraron en amena plática coloquial con los vecinos, quienes nunca antes ni después, habían tenido aunque sólo unos minutos la estancia tan ilustre personaje.
Ya con el gobernador y unos cuantos funcionarios estatales a bordo, el presidente Zedillo voló de regreso a Veracruz para encabezar el que sería el último acto agrario de esta magnitud (84 aniversario de la promulgación de la Ley Agraria) tradición omitida hasta la actualidad por sus sucesores panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.
Como se recuerda, Ernesto Zedillo Ponce de León fue el mandatario priísta de la transición política, designado candidato emergente por el presidente Carlos Salinas de Gortari, tras el magnicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, aquella tarde funesta del 23 de marzo de 1994.
Final feliz con chocolate y rosca en el viejo hotel Emporio
Para los reporteros que cubrimos aquel memorable evento -nunca publicado por la prensa nacional cuyos representantes no acudieron- hubo un final feliz, como de película, pues tras al cancelación de la ceremonia en Ixhuatln del café, nos volvieron a subir al autobús turístico rumbo a Córdoba, donde bajaron algunos compañeros que no tenían instrucciones de sus medios para trasmitir el acto agrario desde el puerto jarocho.
Al resto nos llevaron a Veracruz, hasta la Sala de Prensa instalada por el gobierno del Estado en el aún no remodelado hotel Emporio. Ahí, como era costumbre, nos sirvieron de comer y por la tarde, antes de regresar a Xalapa nos convidaron roscas de Reyes y chocolate caliente, por una deferencia del entonces flamante coordinador general de Comunicación Social, Sabás Huesca Rebolledo.
Días después pasé a la corresponsalía xalapeña de de los periódicos Sur y Diario del Istmo, así como de la revista Llave -en la planta alta del céntrico Pasaje Tanos- a recoger una chamarra, cachucha, guantes y bufanda que dejé en el autobús turístico, prendas que mi compañero de asiento, el reportero Oscar Suárez García (QEPD) me hizo el favor de recoger y guardar en la redacción donde en esa época colabora para el clan familiar del patriarca Pepe Robles Martínez.
Todo esto sucedió hace poco más de una década, lo que invariablemente me hace evocar aquel tema musical que popularizaron Rocío Durcal y otros cantantes, inspiración de los compositores Rafael Ferro y Roberto Livi:
'Como han pasado los años,
como cambiaron las cosas...
'Como han pasado los años,
que mundo tan diferente...
'Como han pasado los años,
las vueltas que dio la vida...'
|