Durante la temporada de calor es probable que se presenten altos índices de enfermedades diarreicas, por lo cual se sugiere a la población tenga mayores cuidados con su higiene personal y en la preparación de los alimentos para garantizar su salud y la de los niños.
La Secretaría de Salud y los Servicios de Salud de Veracruz cuentan con un programa permanente de prevención y tratamiento de este mal que es ocasionado por bacterias, virus o parásitos.
Entre las diarreas más comunes se encuentran las causadas por bacterias, virus o parásitos, y el contagio es debido a la falta de higiene, lavado de manos, limpieza y desinfección de agua y alimentos.
Dentro de las acciones más importantes están la desparasitación intestinal cada seis meses a todo menor de 10 años durante las Semanas Nacionales de Salud; la "Operación Bendición", campaña de desparasitación familiar en áreas de alta y muy alta marginación; la vacunación contra rotavirus a todos los niños y niñas a los dos y cuatro meses de edad, o hasta antes de cumplidos los siete meses; la suplementación con megadosis de vitamina "A" dos veces al año durante las Semanas Nacionales de Salud, situación que ha demostrado científicamente prevenir las diarreas, así como la severidad y duración de los síntomas de la misma.
De igual manera, la promoción para el lavado adecuado de manos, la higiene personal y de los alimentos; la capacitación a madres en el manejo de las diarreas en el hogar; la identificación de signos de alarma por deshidratación; la dotación de sobres "Vida Suero Oral" a toda persona en contacto con algún servicio de salud; y la compra y distribución de soluciones rehidratantes orales, listas para su consumo, en caso de que exista contingencia ambiental o falta de agua.
La transmisión del rotavirus ocurre con mayor frecuencia a través del contacto oral-fecal. Usualmente sucede por lavarse mal las manos o ingerir agua o alimentos contaminados. El virus también se puede transmitir a través del tracto respiratorio u otros líquidos corporales, aunque estas vías son menos comunes. Además, puede vivir durante bastante tiempo en superficies inanimadas como perillas de puertas, juguetes y superficies duras. Por esta razón, los brotes pueden ocurrir en guarderías, escuelas y en familias que comparten una casa.
Algunos consejos que pueden ayudar a controlar la propagación incluyen lavar manos frecuente y completamente, especialmente luego de ir al baño; lavar las superficies del ambiente con desinfectantes a base de cloro, descartar pañales sucios inmediatamente y de manera higiénica, y tener una adecuada disposición de excretas en la familia, la escuela y la comunidad.
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