Especiales PAD

A la manera de Patch Adams
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2014-09-30 - 13:15:59 /
De la columna DE FACHADAS Y BALCONES FLORIDOS. Aún con mis continuos viajes a la Ciudad de México -me encanta el nombre, en lugar de D. F.- donde es natural que entre las paredes del gran hospital, no quede sino observar y reflexionar acerca de la estructura de un importante sector social como es el de la salud. Normalmente pensamos en situaciones difíciles de la vida hasta que nos llega cerca y toca ahora a nuestra familia depender de los servicios de salud. Las atenciones médicas que recibió mi madre el año anterior fueron en un hospital privado de gran renombre. Las atenciones médicas, de buena calidad, las del personal de apoyo, de mediana calidad y las instalaciones, aunque finas, mediocres (falta de higiene). Las atenciones que recibe mi familiar ahora son en un hospital público de gran renombre, de buena calidad en los servicios médicos, de buena calidad en la atención del personal de apoyo, hasta con rasgos de gran humanidad; regular el de limpieza -que también es privado-, buena calidad de las instalaciones -aunque no dejen usarlas a plenitud- y excesivo el servicio de seguridad, del que ya hemos hablado.


¿Por qué, entonces, pongo el acento en el tema? Porque creo que es menester coadyuvar con las autoridades a reflexionar sobre las políticas que dicta. Porque si guardamos silencio ante lo que nos ofende, no estamos cumpliendo con nuestras obligaciones ciudadanas; porque si dejamos en manos de los funcionarios todas las decisiones se van solitos y, entonces, se vuelven autoritarios y las políticas que aplican son unilaterales y pueden llegar a ser injustas. Por ello es importante dejar nuestra opinión en cada ocasión que se nos requiera o cuando uno lo requiera. Así como denunciar, reclamar, dar las gracias y felicitar por las buenas medidas. Así lo creo.


Pues el domingo anterior, me tocó apreciar actividades formativas para la salud que, en forma lúdica, realizan los integrantes de una asociación civil, a la manera de Doherty Hunter Adams, mejor conocido como Patch Adams, médico inventor de la risoterapia. Desde hace años, esta asociación de Risaterapia lleva a pacientes de varios hospitales, su mensaje de motivación hacia la vida, recuperación de  la confianza y estima personal.


Los miembros de la asociación civil, ataviados con narices rojas, medias a rayas, grandes zapatos y vistosos colores, visitan el área de pediatría y demás salas. El espectáculo inicia en los amplios y solitarios jardines del hospital y pienso que, como la cereza del pastel, sería grandioso que los domingos abrieran las puertas del hospital a los familiares -incluyendo niños- que durante agobiantes jornadas permanecen afuera de las instalaciones. Creo que gozar de un momento festivo paliaría la preocupación y dolor que puedan estar viviendo... ¿No cree usted?


 Y mientras esto pasa, no puedo dejar de admirar la belleza de la capital del país. Jardines por doquier, árboles de rica fronda y flores multicolores dan belleza al entorno. Los ajardinados espacios, a ratos compiten con la arquitectura palaciega y a ratos son la alfombra donde se aposentan, a la hora de comer, trabajadores con sus familias, en los parques y en los camellones de las grandes avenidas. Estas escenas me hacen pensar en los esfuerzos que realizan familias mexicanas de las grandes urbes para fortalecer los lazos de amor y convivencia, posiblemente para contrarrestar los efectos de las distancias, el tráfico intenso de automotores y otros costos de las grandes ciudades -y, a veces, de las pequeñas... xalapaflorida@hotmail.com 


 

 
 
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