Mucho cuidado debemos tener como sociedad, pues cuando ésta enarbola antorchas, azadones y machetes... se exacerban las culpas y se rompe la civilidad.
Cierto, lo que hizo el Enlace Administrativo de la SEGOB al festejar su cumpleaños de una forma poco ortodoxa en una oficina pública, fue un error; pero un error más cercano a una falta administrativa. Pero hacer que corra sangre por una celebración en la que no hubo alcohol, sexo o depravación... es otra cosa.
Cuidado en las oficinas. Cualquier pastel de cumpleaños, de ahora en adelante, puede ser motivo de despido. |