La discordia Duarte-Yunes rebasa todas las fronteras. Mana la mugre por doquier y sume a Veracruz en el desprestigio mundial. El penoso estigma de la vergüenza y corrupción nos seguirá por años.
Todo será un sacrificio inútil si finalmente -como se teme- las autoridades se hacen de la vista gorda aún con tanto lodo que le ha llegado a sus escritorios.
Lo peor será que al final negocien con Peña Nieto, que no les prueben nada, que se les tenga que pedir perdón y que Veracruz se quede con la vergüenza histórica de la docena trágica y el mundo del Estero incólume. |