| Aquí en los Tuxtlas y los Llanos de Sotavento. |
| Los millones de Toscano |
| Por: Víctor Calderón Azamar. 2026-10-02 |
Gracias a las benditas redes, se ha conocido la opulencia con que se manifiesta la realidad económica del Alcalde Emecista Manuel Eduardo Toscano. Su extravagancia lo hace lucir en las puertas del Palacio Municipal, cuando arriba con su lujosa camioneta Suburban valuada en varios millones de pesos. Y cómo no va a gozar de la buena vida que traen los políticos Emecistas de los Tuxtlas, si desde el Palacio Municipal se insiste en que le mete la mano a todos los cajones de la Tesorería, sospechas que cobraron mayor fuerza cuando el Regidor Renato De Gasperin Zilli solicitó que se transparentaran los gastos del Ayuntamiento Catemaqueño para conocimiento de la sociedad, sobre todo en la compra de las 600 luminarias, que tuvieron un costo de casi dos millones de pesos, así como en la adquisición de una ambulancia, una patrulla y una camioneta, compras de las cuales, según el propio señalamiento, no se han presentado las facturas originales a los integrantes del Cabildo, porque al final de cuentas estamos hablando de dinero público y esos montos no tienen por qué mantenerse en lo oscurito. Manuel Eduardo y su equipo de trabajo, integrado en su mayoría por personajes que llegaron de otros municipios de Veracruz y hasta de otros estados, prometieron honestidad, austeridad y no sé cuántas cosas más, pero a nueve meses de Gobierno Municipal, entre los Catemaqueños se comenta todo lo contrario, que mienten, roban y traicionan la confianza de quienes creyeron en ellos. Atrás quedaron aquellas bonitas promesas de campaña de cuidar los centavos del pueblo y utilizar los recursos para resolver las verdaderas prioridades de Catemaco, porque mientras Manuelito y compañía parecen vivir en otro mundo, los problemas de siempre siguen ahí, la falta de agua potable, el drenaje y una urbanización que deja mucho que desear. En honor a la verdad, Manuel Eduardo Toscano supo venderse muy bien entre los habitantes de este solar Veracruzano, asegurando que si llegaba a la Presidencia Municipal acabaría con la corrupción y utilizaría los recursos del Gobierno para transformar a Catemaco y convertirlo en un verdadero "Pueblo Mágico" y los Catemaqueños, cansados de tanta falsedad de los anteriores gobernantes, compraron el discurso y las promesas del abanderado de la Naranja Podrida MC, lo apoyaron a morir y terminaron enterrando electoralmente a Julio Ortega Serrano y a Morena, pero aquellas bonitas promesas nunca llegaron y hoy del tamaño de la esperanza está siendo la decepción. Y razones para estar decepcionados sobran, porque en tan solo nueve meses de Gobierno Municipal, Manuel Eduardo anda en boca de los Catemaqueños y su administración cayó en una espiral de degradación que nadie ha podido detener, sobre todo por la falta de una verdadera infraestructura en las áreas rurales y urbanas del municipio. Lo peor es que existe un Gobierno de ocurrencias que cree que con obras de ornato, como el Parque Francisco I. Madero, con un costo de diez millones de pesos, va a solucionar todo, cuando las verdaderas prioridades siguen esperando, una buena distribución del agua potable y la reparación del sistema de drenaje de la cabecera municipal. Ante todo esto surge la pregunta obligada, ¿cómo le hará la Naranja Podrida MC para pedir nuevamente el voto el año próximo? Sobre todo cuando se insiste que si entre los Naranjas no aparece un buen candidato a la Diputación Local, la hija del Alcalde, Doña Golondrina Eduardo, tendría que convertirse en la abanderada emergente de Movimiento Ciudadano, cargando además con todo el desgaste que está dejando la Administración Municipal de su padre. Y si no, al tiempo. La verdad a los emecistas cada vez les cuesta más trabajo presumir aquella bandera de honestidad con la que llegaron a pedir el voto, porque los escándalos y señalamientos también empiezan a aparecer en otros Ayuntamientos de color Naranja. Ahí está el caso de Ciudad Isla, en donde su Alcalde Ramón Martínez Tress parece haberse alocado con el poder después de llegar a la Presidencia Municipal y ahora enfrenta fuertes críticas por convertir, según señalan sus propios paisanos, al Gobierno Municipal en una especie de empresa familiar, metiendo a la nómina a familiares y amigos. Parece que los naranjas de Ciudad Isla y Catemaco terminaron contagiándose de la misma enfermedad que aparece cuando algunos políticos prueban las mieles del poder y después ya no quieren soltar la cuchara...cáncer de poder, le llaman por estos rumbos. |