• Representantes del nivel de la Sección 32 del SNTE le piden $30 mil para tramitar su cambio.
Cortesía del periodista Irineo Pérez Melo.- La educadora Wendy Jakelin Guzmán Salazar se manifestó en la Plaza Sebastián Lerdo de Tejada, frente a palacio de gobierno, en protesta porque las autoridades educativas declararon improcedente el cambio de adscripción por motivos de salud. Explicó que ella padece del síndrome de Guillain-Barré (enfermedad neurológica que afecta severamente su movilidad) y que por este motivo requiere rehabilitación física constante para poder rehabilitarse, por lo que, al estar adscrita actualmente en un centro escolar en el municipio de Ixhuatlán de Madero, no puede recibirla adecuadamente. “Mi centro de trabajo se localiza en el municipio de Ixhuatlán de Madero, lo que implica traslados de más de seis horas. Esta situación pone en riesgo mi recuperación, ya que debo recibir rehabilitación física diaria por parte del Instituto de Seguridad y Servicios sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en Xalapa”, añadió. La manifestante dijo que el permanecer sentada durante largos trayectos le genera dolor intenso y que trasladarse a su actual adscripción significaría interrumpir su tratamiento, porque en ese municipio no existe una clínica del ISSSTE cercana, por lo que solicitó formalmente su cambio desde septiembre del 2025 cuando fue dada de alta del hospital. Reveló que ha realizado los trámites correspondientes ante la SEV y con su sindicato, el SNTE Sección 32, sin obtener una respuesta favorable. “Agoté todos los trámites. Entregué oficios, resúmenes clínicos y toda la documentación que me pidieron, pero me los regresaban una y otra vez diciendo que no funcionaban”, relató. Acusó que en las oficinas sindicales le ofrecieron ayudarle a gestionar un resumen clínico, pero para ello debería entregar a cambio 30 mil pesos, cantidad que dijo no tener. “No tengo esa cantidad y al final me dijeron que ya no podían hacer, nada más que esperar”, recalcó. Lo grave de su caso es que apenas va a cumplir dos años de servicio, lo que le impide tramitar más incapacidades y por este motivo enfrenta descuentos salariales. “Solo tengo la oportunidad de tramitar tres incapacidades de 28 días, límite que ya rebasé por la gravedad de mi enfermedad”, añadió. Del origen de su enfermedad, de acuerdo con lo informado por los médicos, pudo detonar por diversos motivos, como infecciones virales o vacunas, aunque no hay antecedentes recientes. “Me dijeron que a veces simplemente pasa, de un día para otro”, argumentó. Por el padecimiento, dijo que no puede valerse por sí misma y necesita apoyo para bañarse, cambiarse y realizar actividades básicas, por lo que trasladarse a otro municipio implicaría quedarse sola sin el apoyo de su familia. “Mi mayor preocupación es cómo se supone que yo haga todo sola. En un estado normal no habría problema, pero ahorita realmente no puedo valerme por mí misma”, expresó. Reiteró por último su llamado a las autoridades educativas para que reconsideren su caso y le permitan un cambio de adscripción que le permita continuar con su rehabilitación y preservar su salud. “Lo más importante es poder seguir con la rehabilitación y recuperarme”, finalizó. |