Las acusaciones surgieron inicialmente en redes sociales, donde Ruby Rose relató su versión de los hechos, asegurando que el incidente ocurrió en una discoteca de Melbourne. Aunque las publicaciones fueron eliminadas posteriormente, generaron amplia atención mediática.
La actriz, conocida por su participación en la serie Orange Is the New Black, afirmó posteriormente haber formalizado la denuncia ante las autoridades, lo que le impediría ofrecer más detalles públicamente.
En uno de sus mensajes, Rose escribió:
"No me besó. Me vio 'descansando' en el regazo de mi mejor amiga para evitarla, se agachó, se bajó la ropa interior y me restregó su asquerosa vag*** en la cara hasta que abrí los ojos de golpe y vomité sobre ella".
Tras las acusaciones, el equipo de la intérprete estadounidense rechazó categóricamente los señalamientos, en declaraciones a la revista Variety, un representante afirmó:
"Las acusaciones que Ruby Rose difunde en las redes sociales sobre Katy Perry no solo son categóricamente falsas, sino que son mentiras peligrosas e imprudentes".
Asimismo, añadió:
"Rose tiene un historial bien documentado de graves acusaciones públicas en las redes sociales contra diversas personas, acusaciones que han sido desmentidas repetidamente por los afectados".
Hasta el momento, las autoridades australianas no han revelado avances ni posibles acciones legales. El caso permanece abierto mientras se recaban pruebas relacionadas con el presunto incidente ocurrido hace más de una década.
El desarrollo de la investigación será clave para esclarecer los hechos en medio de versiones encontradas entre ambas partes. |