En las imágenes, que se viralizaron rápidamente en redes sociales, se observa a la presunta agresora, identificada como Erika María “N”, sostener una discusión con su hijo y su nuera que escala en intensidad hasta culminar en un ataque armado.
Según lo expuesto por Carlos Jiménez, la mujer habría viajado desde Baja California a la Ciudad de México días antes con el objetivo de confrontar a Carolina, e incluso, presuntamente, asesinarla.
El presunto móvil: acusaciones y conflicto familiar
El comunicador detalló que el motivo detrás del crimen estaría relacionado con acusaciones de que Carolina supuestamente le robaba dinero a su esposo, lo que detonó la ira de su suegra.
En el audio del video también se escuchan frases que evidencian un fuerte vínculo posesivo, donde la agresora afirma que su hijo “es su familia” y rechaza a la víctima como parte de ella.
Tras cometer el crimen, la mujer huyó del lugar con una maleta y actualmente se encuentra prófuga de la justicia.
Demora en la denuncia y contexto del caso
El esposo de la víctima declaró que denunció el feminicidio un día después debido a que se encontraba atendiendo a su bebé, quien quedó en situación vulnerable tras el ataque. También reveló que consultó primero a su abogado antes de acudir a las autoridades.
El caso, ocurrido el 15 de abril de 2026 en Polanco, Ciudad de México, ha reavivado el debate sobre la violencia de género y la importancia de identificar señales de riesgo dentro del entorno familiar.
El “enmeshment”: la clave psicológica detrás del caso
Más allá del crimen, el caso ha puesto en la conversación pública el concepto de enmeshment o “entrelazamiento familiar”, una dinámica psicológica que podría ayudar a entender el trasfondo del conflicto.
Este término fue desarrollado por el terapeuta familiar Salvador Minuchin y describe relaciones donde los límites emocionales entre familiares son difusos o inexistentes.
Según especialistas, en este tipo de vínculos:
- Existe una dependencia emocional excesiva
- Se pierde la individualidad
- Se generan celos y conductas de control
En el contexto del feminicidio de Carolina Flores, expertos sugieren que la relación entre el esposo y su madre podría haber estado marcada por este tipo de dinámica, donde la figura materna percibe a la pareja como una amenaza.
Señales de una familia “enmarañada”
Entre los principales indicadores del enmeshment destacan:
- Falta de privacidad emocional
- Sentimiento de culpa al tomar decisiones personales
- Expectativa de compartir todo dentro del núcleo familiar
Especialistas advierten que este tipo de relaciones pueden escalar hacia conductas agresivas cuando se percibe una “ruptura” en el vínculo, especialmente ante eventos como el matrimonio o el nacimiento de un hijo.
Aunque el enmeshment no es un trastorno mental reconocido en manuales como el DSM-5, sí está vinculado a problemas como ansiedad, depresión y baja autoestima.
Además, puede transmitirse de generación en generación, afectando la capacidad de las personas para construir relaciones sanas y autónomas. |