Es digna de elogio, sin duda, la actitud del secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, quien -dicen- “dio un golpe en el escritorio y se dijo “cansado” de que haya servidores públicos en la administración estatal que no estén alineados con el esfuerzo que realiza todos los días la gobernadora Rocío Nahle.
El secretario de Gobierno se refería, por supuesto, a funcionarios de la Secretaría de Salud que no han cumplido con compromisos que hizo la gobernadora desde el año pasado.
Lástima que su exabrupto no haya servido de nada.
El problema es evidente: Ricardo Ahued no tiene capacidad de decisión, todo lo que le plantea el sindicato de trabajadores del sector salud tiene que ser consultado con la gobernadora que, conociéndose, prefiere no darles la cara a los trabajadores inconformes.
Este miércoles se cumplieron tres días de paro laboral en hospitales, centros de salud y jurisdicciones sanitarias. La representación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) se levantó de la mesa de negociación con Ricardo Ahued por la “falta de respuestas” a su pliego de demandas.
El Secretario General de la Sección 70, Jesús Galicia Reyes, anunció que se endurecerán las acciones si el gobierno no atiende sus planteamientos.
“Nos reunimos con el secretario de Gobierno y la conclusión es que quieren modificar -o eliminar- derechos laborales que corresponden a más de 20 mil trabajadores (…) no existe disposición para resolver las demandas”.
Todos -autoridades, trabajadores y la sociedad- conocen el origen de este conflicto: al gobierno “se le ocurrió” crear un bodrio al que llamó “IMSS Bienestar” y en su disparate incluyeron el traslado de empleados del sector salud de los gobiernos estatales (los que firmaron el convenio) a esa nueva estructura federal.
Nadie se puso a pensar en las condiciones laborales de todo ese personal y en las consecuencias de un movimiento administrativo de tal magnitud.
El sindicato advierte sobre el riesgo de que desaparezca el escalafón, la interrupción de asignación de plazas y la cerrazón de las autoridades para coordinarse con la representación sindical.
“No aceptaremos una transición si no se respetan los derechos adquiridos de los trabajadores”, advirtió el dirigente sindical.
Cuando la gobernadora Rocío Nahle fue consultada por la prensa sobre este problema -el pasado lunes- admitió que su solución era compleja, pero no dejó pasar la oportunidad para aclarar que se estaba generando “un cambio de patrón” (del gobierno estatal al federal), asumiendo con ello que tendría que ser el nuevo patrón (IMSS Bienestar) el que tendría que ayudar a resolver el conflicto.
Al problema gremial se suma otro que lleva ya más de seis años: la falta de medicamentos e insumos en los centros de salud, lo que desemboca en una fallida atención a la población de Veracruz.
Es una crisis que no se resolverá “pegando duro en el escritorio”.
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Epílogo.
Contrario a lo que se pudiera pensar, la llegada del maestro Esteban Bautista al Congreso local no ha servido para resolver los añejos conflictos en Tatahuicapan. *** Este miércoles el Comisariado Ejidal acusó al alcalde Vladimir González Martínez de negociar “sin consultar a la asamblea” acuerdos relacionados con la presa Yuribia y de autorizar el ingreso de basura proveniente del municipio de San Pedro Soteapan al territorio ejidal. *** El Comisariado Ejidal advirtió a través de un comunicado que podrían tomar la decisión de tomar la presa Yuribia y cortar el suministro de agua para Coatzacoalcos y Minatitlán. *** El presidente del Comisariado Ejidal, Fidencio Bautista Gutiérrez; la secretaria Soledad Márquez Hernández; el presidente del Consejo de Vigilancia, Epifanio Bautista González, y el tesorero Andrés Hernández Castillo, convocaron a una asamblea para el próximo domingo y si de esa reunión sale el acuerdo, cerrarán las válvulas de la presa. *** Atento a la “recomendación” de la gobernadora Rocío Nahle, el alcalde de Nanchital, José Luis Pérez Salinas, salió a informar que gana “menos de 100 mil pesos mensuales” y aseguró que esa cifra es menor a la que cobrara la anterior alcaldesa. El problema es que, aún así, el alcalde está ganando más que lo que percibe la gobernadora, por lo que tendrá que hacer un ajuste. *** Mientras tanto, en Poza Rica, la “sugerencia” de la gobernadora le hizo a la alcaldesa Adanely Rodríguez lo mismo que el viento a Juárez. Este miércoles difundió boletines sobre su “intensa” agenda de trabajo, pero no hizo la menor referencia a su salario. *** Dicen que “está muy bien amarrada”.
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