Aquí en los Tuxtlas y los Llanos de Sotavento.
Víctor Calderón Azamar.
 

Otras entradas
2026-01-07 / El PRI desaparecerá: Zepeta
2026-01-02 / El espejo de los nuevos alcaldes
2025-11-26 / Pecado Financiero de Lerdo
2025-11-14 / Suspirantes a la Diputación Local
2025-10-27 / Guerra sucia contra Cazarin
2025-10-16 / Alcaldes en quiebra... Lerdo y Rodriguez Clara: Orfis... La guerra de Tía Chío
2025-10-10 / Orfis, letra muerta... Edelmira, Yona y Omar
2025-09-30 / Cazarin, campaña de lodo
2025-09-24 / Catemaco y Manuel Eduardo Juan Jona, sueño cumplido Serrano, cuentas claras...
2025-09-22 / Reprobada “Alianza Generacional”
 
Adelanto de Javier Herrera... Fabián Cárdenas, clarito
Se incendia Lerdo y el PT
2026-01-21

La escaramuza política registrada en la sede del Ayuntamiento de Lerdo de Tejada debe analizarse desde una narrativa constructiva y responsable, atendiendo a las figuras políticas involucradas en este penoso altercado que fue transmitido en redes sociales a través de un video. En dicho material, la alcaldesa Flor Maria Sosa Zamudio no aparece como agresora, por el contrario, reacciona con firmeza y mando ante una situación de presión política generada por la conducta y el proceder del síndico Johard Cruz Delfín, quien, debido a su actitud agresiva, fue retirado de la oficina de la munícipe.



Esta acción no puede leerse como un acto represivo si no como una medida preventiva ante una discusión que claramente se salió de control, originada por la negativa del síndico a firmar documentación oficial que por responsabilidad institucional, debió revisar con anticipación para evitar suspicacias y confrontaciones innecesarias.



A partir de este hecho, el conflicto dejó de ser un asunto interno del Ayuntamiento de Lerdo de Tejada para convertirse en un tema plenamente político. Ello ocurrió cuando el síndico Johard Cruz ventiló públicamente la situación ante el dirigente estatal del Partido del Trabajo, Vicente Aguilar, replicando a su conveniencia el enfrentamiento sostenido con la alcaldesa Flor María Sosa Zamudio y construyendo un relato en el que se asume como víctima, al tiempo que mancha la imagen del exalcalde Jorge Fabián Cárdenas Sosa, a quien señala como responsable directo de la pugna.



Dentro de las exigencias del PT también aparece el reclamo por no haber compartido el triunfo electoral con Morena, lo que derivó en una campaña de desgaste contra la estructura del gobierno municipal lerdense. Esta estrategia choca con el posicionamiento social de Fabián Cárdenas Sosa, quien sin descalificar a nadie y con un enfoque jurídico claro, ha señalado que no busca escalar el conflicto municipal. Además, negó categóricamente cualquier agresión o amenaza, rechazó tener injerencia en las decisiones del Cabildo y desmintió la supuesta imposición de firmas, asegurando que su nombre está siendo utilizado como distractor político.



Lo cierto es que los petistas no estaban preparados para ganar y ejercer el gobierno en este rincón veracruzano. Hoy, algunos de sus representantes actúan como si fueran dueños del poder. Con este alboroto político, el síndico Johard Cruz Delfín intenta acaparar protagonismo y control, incurriendo en excesos que ya no resultan bien vistos por diversos sectores sociales del municipio, los cuales exigen que cesen los enfrentamientos en el Cabildo y que los funcionarios se dediquen, de una vez por todas, a servir al pueblo.



El Verde se acelera

En otro tema, el Partido del Trabajo y el Partido Verde cumplieron lo que habían advertido, presionando al gobierno de la Cuarta Transformación para impedir la modificación de la Reforma Electoral. Al final, la estrategia les funcionó. Las diputaciones plurinominales no se eliminarán y por supuesto, seguirá fluyendo la “lanita” para ambos institutos políticos, que han sido clave para fortalecer a Morena en sus propuestas nacionales aprobadas sin mayor obstáculo gracias al bloque legislativo Morena-Verde-PT.



Este movimiento político, sin embargo, tuvo efectos colaterales en Veracruz, particularmente al interior del Partido Verde, donde algunos seguidores del senador Javier Herrera Borunda ya lo visualizan como futuro candidato a la gubernatura. La realidad es que Herrera Borunda ha llegado a las alturas de la política gracias a negociaciones electorales y sobre todo, al peso de la figura de su padre, el inolvidable Fidel Herrera Beltrán. Más allá de eso, no hay mucho que presumir.



En el fondo, los planes adelantados de sus asesores por construir una plataforma rumbo a la grande de Veracruz resultan prematuros y, de seguir así, lo único que podrían provocar es un aborto político. Tranquilos, ya habrá tiempo.



Y nos vemos en la otra.

Léenos en Diario Perfil

 
Regresar a la Página Principal
Aviso de Privacidad
 
Comentarios
 
En Política al Día nos interesa tu comentario, es por eso que creamos este espacio para tí. Aquellos mensajes que contengan un contenido vulgar, difamatorio u ofensivo, serán eliminados por el administrador del sitio. Leer normas y políticas